Monday, October 16, 2006

El olor entre las piernas, cap. 81 Y el Dadai, que?

El olor entre las piernas, cap. 81

Y el Dadai, ¿qué…?

Recientemente se publicó una noticia sobre el arresto de los graffitteros Bik Ismo y Ske por “vandalizar” propiedad pública y privada. Le agradezco a los periódicos que pusieran la palabra “vandalizar” entre comillas. ¿Quién está más tostao? El alcalde Santini dijo, y cito “No estamos aquí para juzgar el arte. Estoy aquí para que las cosas se hagan legalmente y esto ilegal, lo pinte José Campeche, lo pinte Francisco Oller o un graffitero”.

Me avergüenza que el alcalde de mi ciudad se meta en ideológicas aguas profundas de las que obviamente no pueda salir luego. Terminó haciendo lo mismo que dijo que no haría: juzgando el arte, pues intentó dar cátedra sobre el tema, para lo cual él no tiene preparación académica, ni autodidacta alguna. Afirmó también que “el arte no admite clandestinaje, precisamente porque es tan poderoso”.

Estas palabras hay que tomarlas con pinzas. Sí, el arte es poderoso, pero debemos siempre preguntarnos por qué. El arte es poderoso porque brega con las emociones del ser humano. El arte comienza, surge de las vísceras. Luego, gracias a un proceso intelectual, se filtra en el cerebro y se le da forma, que es cuando se refina su belleza. Es entonces cuando se le llama arte. Eso es todo. En cuanto a clandestino o no, el arte puede serlo o no serlo, para ser arte, estos adjetivos realmente son irrelevantes. Y reincido en expresar que un alcalde mediocre, politiquero y que no hizo más que ganar las elecciones y se subió el sueldo, un individuo de apellido mafioso no tiene las herramientas necesarias para determinar qué es arte y qué no es, qué arte es apropiado para ciertas áreas, ni siquiera para determinar qué arte es clandestino o no.

La dueña de la galería Petrus en Miramar, Sylvia Villafañe debió haberse quedado callada, si sus intereses realmente son en virtud del arte. La mujer dijo y vuelvo a citar “El arte es algo que tiene estructura, expresión y quiere comunicar, y cuando es clandestino es que no quiere entrar a una estructura… No es lo mismo arte que vandalismo”. No me importa para nada si esta mujer representa al pedante de Antonio Martorell, ni si representa al magnífico ser humano de Víctor Hernández Cruz. Para entender el arte, y sobre todo, las nuevas expresiones post-vanguardias, hay que dejar a un lado los manierismos elitistas de los galeristas. Asimismo, hay que ser, hasta cierto punto, un artista también. Esta cuestión de estructura… ¿a qué se refiere? El artículo en el periódico Primera Hora lo deja ahí. Pero yo no pienso dejarlo ahí.

La estructura en una pieza de arte, así como en una serie, y más allá aún, en una exposición, se refiere al registro determinado que se da como resultado de la combinación entre vocabulario técnico y temático. Eso es estructura simple y sencillamente. Los graffitteros entienden esto, y muchos, autodidácticamente, ojo Sr. Santini, han aprendido a incorporar esta regla en sus creaciones. Que conste, que Bik Ismo y Ske, son artistas ya consagrados en la isla, y ambos estudiaron en instituciones académicas. Esta regla se la saben de memoria. Entonces, un graffiti como el de la pared de la discoteca El Teatro, o como los que se encuentran en cada esquina de la UPR de Río Piedras, ¿no comunican nada? Hombre, claro que sí, lo que pasa es que no comunican lo que queremos que nos comuniquen. Por eso es que es clandestino, porque dicen lo que no queremos escuchar y como no lo queremos escuchar, nosotros mismos, los artísticamente sordos, los clandestinamos. Una vez escuché al Prof. Michael Sharp, un tierno abuelito inglés que me daba la clase de Literatura Inglesa desde el Romanticismo hasta las vanguardias, decir que “true poetry always says something you don’t want to hear”. Las rosas son rojas, los zapatitos me aprietan, las medias me dan calor, eso ya no es poesía, tanto como las viejas y antiguas formas del arte plástico, ya no lo son ahora. Asimismo, la gente no escribe en nuestros días por las mimas razones que se escribía hace medio siglo atrás, tanto como nuestros artistas contemporáneos no hacen arte por las mismas razones y necesidades, que digamos, durante los 1800’s. El arte se mueve y la gente también, pero la relación entre arte y gente sigue siendo la misma. Esta mujer dio a entender que cuando el arte es clandestino no tiene estructura, porque no quiere entrar en estructura alguna, y a mí estas palabras me dan grima y me suenan a nouvelle bourgeoisie. Todo lo que hay en galerías es arte, lo demás es vandalismo. Ya ven por dónde va la cosa.

No se equivoquen, hay más detrás de todo esto. Hay toda una campaña de estigmatización e ilegalización de todo lo que el gobierno cree que no es normativo. El arte en galerías es normativo. La lotería tradicional es normativa. Pagar las contribuciones y los taxes es normativo, no importan cuánto nos asfixien. Los negocios de drogas y armas son ilegales, pero más que nada, porque no rinden planillas. Los demás argumentos, especialmente los religiosos, son pura mierda e hipocresía. Los graffiti son ilegales porque supuestamente ensucian la ciudad. Pero hay ahí otra hipocresía más. ¿Quiénes ensucian más, los graffitteros o los políticos con su sucia propaganda pegada por doquier en año de elecciones? En ocho meses, los políticos y politiqueros ensucian mucho más que todos los graffitteros de Puerto Rico (cuya suma no asciende a más de cincuenta y cinco) en plena actividad durante un año. Esto también es parte de una campaña masiva que viene de Estados Unidos, en donde se le dicta a la gente qué es lo que pueden ver y leer. ¿Sabían que en estados como Wisconsin y Texas, hay restricciones sobre la pornografía (no pornografía infantil, sino pornografía regular, común y corriente), donde ni siquiera adultos pueden verla o comprarla? Entiendo lo de los menores, siempre lo he entendido. Yo esperé hasta cumplir los dieciocho años para ver mi primera porno, aunque comencé a tener sexo a los 14 años de edad sin detenerme desde entonces. Pero no entiendo cómo se les puede prohibir a adultos que vean o lean lo que les venga en gana. Asimismo, no entiendo el afán de esta señora de catalogar unos estilos como arte y dejar otros en la sombra del vandalismo clandestino. O mejor dicho, la entiendo mucho más de lo que creía o quería entenderla. La Sra. Villafañe estableció que Santini “siempre ha cooperado para mantener el área de su galería limpia y le ha auspiciado actividades de artistas”. Así que tenemos, dos artistas arrestados que ya tienen reconocimiento internacional como artistas, un alcalde mafioso, corrupto y artísticamente analfabeta, y una galerista prostituta que vende sus encantos y su apoyo al mejor postor.

Y yo sigo preguntándome, ¿y el Dadai qué? El Dadai se creó como una respuesta caótica a la estructura rígida del arte que llevaba más de cinco siglos imperando. Que de repente un objeto encontrado (readymade) como un inodoro pudiera ser arte, se lo debemos al Dadai, como le debemos su sabor tal vez no clandestino, pero sí decididamente irreverente. Además, entiendo que Basquiat y Haring deben estar no revolcándose en sus tumbas, pero riéndose de estos cabrones que se creen que porque han ido a un museo una o dos veces en sus vidas, ya pueden dar una cátedra del arte, una manifestación del espíritu humano que lleva milenios gestándose.

Yo apoyo a Bik Ismo y a Ske. Me molestan los graffitteros que hacen graffiti por hacerlo, tanto como me molestan los artistas que hacen arte por hacerlo como Martorell, los cantantes que cantan por cantar como Luis Fonsi (y por ello, cantan la misma mierda over and over, escuchas una canción suya y ya las has escuchado todas), los escritores como Coehlo , que escriben por el mero hecho de escribir; y hasta la misma gente que habla por simple y sencillamente hablar. Si hay algo en que la Sra. Villafañe tiene razón es en que el arte debe tener estructura, lo que no significa que el graffiti como género (porque ya no sólo es un medio sino un género en sí mismo) no la tenga. He visto esculturas de arte público que me chocan por la poca o ninguna estructura que tienen. Asimismo, he visto obras arquitectónicas que pudieron ser geniales, y que se caen porque no tienen estructura, porque en el caso de la arquitectura, el espacio en torno al cual se construye el edificio es parte de su estructura, y todos sabemos que en Puerto Rico no existe tal cosa como planificación urbana (¿con qué se come eso?). Pero yo apoyo a Bik Ismo y a Ske, como mismo apoyo a Mero y a su hermano Sir Exor, de la misma forma que apoyo a Remix y a todos los graffitteros que conozco de la IUPI y de la Escuela de Artes Plásticas, porque nos enseñaron lo mismo en ambas instituciones: estructura.

Por último, lo que propone el alcalde me parece un insulto a los graffitteros, que entiendo que deberían considerar organizarse, y por qué no, sindicalizarse. El jefe de seguridad del alcalde mafioso, un tal Mercado, dijo que se “inició conversaciones con la Escuela de Artes Plásticas para proveerles lugares a los artistas para que dibujen, pero sin usar aerosol. El concepto es que los artistas se roten y cada obra esté expuesta por un máximo de 60 días”. Migajas. Sobras. Es un insulto. Es querer tratar a artistas con un nombre hecho, como niñitos que aprenden los nombres de los colores usando fingerpaint en kindergarten. Sería como decirle a Martorell que ni le ocurra volver a mostrar su culo lleno de estrellas y celulitis en el MAPR, que la próxima vez se consiga dos sombreros, uno para delante y el otro para tapar su trasero, que no nos interesa verlo desnudo. El gobierno no puede determinar lo que es arte. Hay un peligro muy oneroso en ello. Se me ocurren Hitler y Stalin.

Y para callarle la boca al alcalde bolitero, yo no creo que si Campeche y Oller estuvieran vivos y pintando en las paredes, él se atrevería a arrestarlos. Y es que ellos dos dejaron una vena de arte en este país, una herencia que esta jodia isla politiquera y fundamentalista no se merece. Dice el pichón de alcalde, que todo esto es parte de un plan agresivo de limpieza y de creación de jardines que enverdezcan la ciudad. Me alegro que por fin se ponga a hacer algo, a ver si los árboles tapan los carteles politiqueros y la basura de esta ciudad. Marcell Duchamp se lo agradecería.

2 comments:

Abdiel Echevarría said...

Bueno, David, esta vez no tengo mayores oposiciones a tus ideas, excelentemente fundamentadas, nótese que dije fundamentadas=fundamento. Pero de todas formas, difiero de dos puntos que planteas, o no necesariamente difiero, sino que no me queda claro lo siguiente: En primer lugar, la idea del antifundamentalismo que propones es la base para sustentar otro. En segundo lugar, la idea de sindicalizar a un grupo de artistas, cómo favorecería la situación. Para problematizar, el término de arte, no se sujeta a lo que el canon establezca como tal, los movimientos de arte en muchas ocasiones comienzan en el clandestinaje, es un proceder lógico y más cuando es reaccionario, muchas veces se difunde en foros "no autorizados" para contrarestar la autoridad que lo desautoriza. Tenemos que tener en cuenta que un tipo de arte ya está aprobado, otro en proceso de y el último desaprobado. La estructura como bien dices, se puede identificar generalmente si hay un cúmulo ya agrupado de trabajos con el que se pueda contrastar, cómo entonces se entiende ello en un arte nuevo, y con esto no me refiero al graffiti que es obvio que no lo es. Bueno sólo para extender el diálogo.

elijah snow said...

habria que volver a reconceptualizar, o reanalizar la obra de keith haring y the basquiat (el ultimo de estos se esta presentado ahora en el MAPR) e investigar como se reacciono en los 80 a su obra, y que estaba sucediendo en estados unidos en aquel momento que propicio este tipo de obra. habria que comparar los 80's con nuestro momento historico y senalar no solo las contradicciones sino tambien las correspondencias, que son muchas. si, el graffitti es un arte clandestino, pero no deja de ser arte y como tal se le debe dar un respeto y una deferencia. no estoy hablando de la gente que se dedica a danar paredes por danarlas, como estipule en la columna, mas bien de la gente que hace trabajo serio. hay que identificarlos y defenderlos como loas artistas que son. y si, es cierto lo que dices y me canto culpable de ello, con vias a buscar una mejor solucion (para ello escribo en este blog, no solo para vomitar la verborrea usual): el antifundamentalismo que propuse es la base para otro tipo de fundamentalismo. espero encontrar en el futuro una mejor solucion a ello.