Thursday, May 11, 2006

El olor entre las piernas, cap. 74 Red Hot Chili Peppers

El olor entre las piernas,
Cap. 74, Red Hot Chilli Peppers

Escuchando la nueva propuesta de los Red Hot Chili Peppers, “Dani California”, hice más conexiones repentinas de las que hubiera querido hacer. Hace dos semanas me mudé de Torre del Norte. Me botaron porque me di de baja total de la maestría. Fue lo mejor que hice, pues luego de estudiar nonstop por 9 años y terminar dos bachilleratos, es momento de cogerse un break.

Getting born in the state of Mississippi
Pappa was a copper
And Mama wass a hippie…


Esa misma semana, luego de darme de baja, recibí una carta del Departamento de Vivienda de la Upr, diciéndome que como ya no era estudiante regular del sistema universitario, tenía que abandonar la habitación. Aún cuando había ya saldado mi deuda de $210.00 por semestre. Recogí mis cosas, mientras pensaba en lo que me esperaría al mudarme a casa de Kike, mi mejor amigo de Santa Rita. Sólo me venían unas palabras a la mente, que sonaron con igual eco que mis usuales Rama Luckiaga Fortuna Majora Sortílega Ramiaga. Y es que a lo mejor nunca había dicho que para la suerte, y sólo para la suerte, las palabras en el hechizo cambian luego de cierto tiempo. Rombirom Gouten Jáeke…

In Alabama she would swing a hammer
Price you gotta pay
When you break the panorama

She never knew that there was anything more than poor…

What in the world does your company take me for…


Llevo dos semanas en Santa Rita, en la calle Madrid, #984, apt. 4. Los vecinos del frente están bien ricos. Uno de ellos porta una especie de mohawk peludo, barba negra trimeada, y una pipa cervecera que luce de lo más bien. Se ve bien macho y podría hacer una disertación completa en este momento, sobre por qué me encantan los hombres tan machos. Y es que no hay nada más divertido que “hacerse cantos”, “molerse” en la cama, macho vs. macho, a lo macho, a lo bestia, teniendo sexo tipo DARS (duro, rápido, animal y salvaje).

Los vecinos de abajo son unos marihuaneros de mierda, lo cual me hace pensar en lo agradecido que estoy de que el aire frío baje, y el cálido suba. Se crean nubes verdes enteras que me dan bofetadas de arrebato mientras escribo en el balcón.

El edificio destartalado y descascarado del frete-a-la-derecha, ostenta una fachada multicolor technicolor, con balcones extraños y atemporales, y unos balaustres en el centro que no tiene ni son ni ton. El edificio no es insípido, pero sabe mal, y no hay forma de digerirlo. Quizás, lo único que vale la pena ver es el vecino dominicano del piso dos, apartamento de la izquierda, que sale en calzoncillos blancos a sentarse en su balcón a mirar alrededor. O tal vez, el turco del piso cuatro, apartamento también de la izquierda, que trae locos a mis roomates. Siempre sale a fumar puntual a las 6:47pm, con una bandana roja o negra. Me pregunto si sus bandanas representan algún código perdido entre homosexuales, aunque estoy seguro de que es tan heterosexual como clueless.

Black bandanna sweet Louisiana
Robbin’ a bank in the state of Indiana

She’s a runner a rebel and a stunner
On her merry way sayin’
Baby watcha gonna


No hay nada mejor para valorar nuestra evolución cultural humana que dormir en el piso de cemento con tan sólo un sleeping bag. Así duré una semana, hasta que se me trancó la espalda con un mega espasmo muscular. Uno podría preguntarse cómo dormían los seres humanos prehistóricos, si les daba espasmos a ellos también, y con cuánta frecuencia.

Por fin decidí comprarme un matre inflable, con una bomba de aire de mano. Error. Para un paciente de VIH, la fatiga a veces se hace insoportable tan siquiera con soplar para llenar un globo. La bomba me dejó asfixiado. Tuvo que venir Saúl, amigo nuestro de Cayey, para pompear la cama. Luego de una semana y media, se me trancó la espalda nuevamente, pues la cama se va vaciando poco a poco. Entonces, ¿de qué se trata dormir bien? He descubierto que tiene que ver con una cierta dureza, no muy dura, algo de fluffyness, y cierto hundimiento leve. ¿Sencillo no?

Looking down the barrel of a hot metal 45
Just another way to survive


En esa semana fue que el gobierno de Puerto Rico bochornosamente cerró operaciones. Mi pariente se quedó sin empleo y yo me vi teniendo pesadillas sobre Haití, sin querer preguntarme por qué. También soñé con inflar el matre con helio, a ver si se iba volando y me podía ir volando en él. Debo haberle escrito algo a la ciudad de San Juan, un poema titulado “Dust Devil”, el cual puede ser accesado en mi blog Words of Zen/Words Obscene.

California rest in peace
Simultaneous release
California show your teeth
she’s my priestess, I’m your priest

Para de sufrir, me decía yo mismo ante la situación imperante. Eso y muchos Rombirom Gouten Jáeke por aquello de ver si funcionaba el hechizo. Creo que se viró porque mi otro roomate resultó ser una gran pesadilla. Es uno de estos new-gay-ers, o recently-gayed, que vive obsesionado con ser “proper”. Tiene 19 años. Sucede que el cabrón pronuncia las “s” al final de las palabras, las “l” y las “r” donde van y como van, y le gusta decir que es de mente bien abierta para el sexo, pues para él: “eso es un lenguaje con el que tu te comunicas con ciertas personas”. Tremendo lenguaje me tiró una noche en que, luego de prestarle una de mis películas porno gay, a modo de broma le pregunto si se había masturbado ya, y me dijo que “eso no es tu problema, tú eres tan impropio, y eres un presentao!”. La loca maromera procedió a desvertirse de su momentáneo disfraz de loca histérica, que me recordó mucho el personaje principal de la nueva novela de Angel Lozada, No quiero morir sola y vacía, secuestrada por los editores de Isla Negra el mismo día de su lanzamiento en las librerías del país. La Orlanda, como le llamamos aquí, no de cariño, intentó retomar su argumento y decirme: “es más, tengo que decirte algo porque me lo tengo que sacar de adentro”, a lo que yo procedí a mandarlo a callar de mala forma diciéndole repetidas veces: “DON”T TALK TO ME, BITCH!”, casi comoun mantra. Desde entonces, si hubo amistad alguna vez, se jodió en ese momento.

She’s a lover, baby and a fighter
Shoulda seen it comin when
It got a little brighter


Anteayer me estaba bañando, y de repente, mientras me enjabonada, la presión del agua bajó de cantazo. “Me estoy bañado!”, grité. “Espérate!” me devolvió el cabrón. Espero unos cinco minutos y todavía no regresa el agua. Abro la puerta de mala manera y le grito: “Mira, me estoy bañando, puñeta! ¿Qué carajo estás haciendo con el agua?”. “Me estoy mojando el pelo. ¡Espera un momento!”. “Mojándote el pelo para qué puñeta? Y eso no puede esperar a que termine de bañarme, coño?”. “Está bien, sorry”. Sentí ganas de salir del baño, desnudo y enjabonado como estaba, y abofetearlo hasta hacerle sangrar los ojos. Me contuve por el respeto que le tengo a Kike, que es el ser con el sentido de humor negro más refinado y agudo que he conocido en mi vida. Eso se respeta.

With a name like Dani California
The day was gonna come
When I was gonna mourn ya

A little loaded she was stealing another breath
I love my baby to death…


Suponiendo que el mismo roomate, llegue siempre a las tantas de la madrugada, estás durmiendo en el sofá de la sala aunque pagas la misma renta que él, y que llega haciendo ruido y hablando duro, y escuchas todo lo que dice aunque tengas los earplugs que compraste expresamente para eso puestos. Añádasele a la ecuación, que por las tardes ponga siempre a Sarah Brightman a todo jender. Tienes a un escritor frustrado, insómnico, con ganas de matar a alguien. The Phantom of the Opera is here! Una vez. Dos veces. La canción sigue en repeat mode. The Phantom of the Opera is here! Seis veces. The Phantom of the Opera is here! Quince veces. “Mira, cambia el jodio numerito, mano!”. No me hace caso. “Qué tortura!”, le sigo gritando. Continúa hablando por teléfono sin importarle mis gritos. The Phantom of the Opera is here! Mano quita esa mielda ya, PUÑETA!”. Mi otro roomate, José, un pequeño gay recién botado de su casa por ser gay, estudiante de grado doce a punto de graduarse, siente mi furia, y temiendo una reacción violenta, que seguramente tendría lugar porque la loca con guille de la Brightman me estaba sacando el ghetto pa’ fuera, se para de la silla del balcón, va al cuarto de la Orlanda y le apaga el Playstation con el CD de la soprano. A lo que la loca engancha la llamada de mala manera y va hacia el balcón.

-Te voy a decir una cosa. La canción es mía. Es mi cuarto. Es mi Playstation. Yo la pondo cuantas veces me dé la gana y eso no es problema tuyo.
-Pues déjame decirte, -digo yo montado ya en tribuna-, que tú no vives fuckin solo. Vives en comuna, mano. Y me tienes jarto con la jodia cancioncita esa de mierda. ¿Tú quieres que yo te ponga la número uno de Red Hot Chili Peppers? ¿Quieres que te la deje pegá desde ahora, que son las 5:48pm, hasta las 9:00pm, la misma puta canción? ¡Me lo dices enseguidita, que yo lo hago pa’ rápido! Acuérdate que todo lo que tú haces lo puedo hacer yo también y más duro (canto ‘e cabrón hijo de la gran puta de mierda, pendejo mamabicho, loca histérica emplumada, te voy a jartar la cara a puños, te voa dejar esbaratao!… entiéndase que esto es lo que le quise decir que no le dije, por respeto sólo a Kike).

Mi roomate es un psycho. ¿Cómo enfrentas la paranoia de irte a trabajar con miedo a encontrar tus cosas afuera, tiradas en la calle? ¿Al dolor de espalda de que le dé con regalar en sofá donde duermes? El día que lo haga, adiós al respeto de Kike, y adiós a sus dientes y su cara. Hacía tiempo que no odiaba tanto a una persona desde Roselló, Rivera Schatz, Iris Miriam, Jennifer González a.k.a. Chiquitota, Julito Labatut y José Aponte. Para que no se vaya a entender que la tengo emprendida en contra de los PNP, que se sepa que admiro muchísimo a Kenneth McClintock, y a uno de mis mejores amigos gay, Eligio Hernández, que es PNP y me acogió en su hogar cuando más lo necesité en par de veranos y par de Navidades, en que la Resi cierra.

Odio a la Orlanda, no por ser tan pato y tan loca, porque allá cada cuál como quieran ser. Yo acepto a todos por igual, tanto como deseo que se me acepte como el macho varonil que soy, aun siendo gay, sin que se me acuse de estar dándome guille de macho, o sin que se me diga closetero. Si hay alguien que no es closetero soy yo, que nunca tuve un proceso de salir del clóset, porque nunca estuve dentro de uno. No, lo odio por desconsiderado y por hacerse el más proper, cuando es un vulgar esperpento de la sociedad, un deshecho de la naturaleza a quien le dedico con muchas ganas la canción “Rata de dos patas” de Paquita la del Bario. Hay cosas en las relaciones interpersonales que son lógicas, que ni siquiera se discuten. Uno simplemente es considerado con los demás cuando quiere que consideren a uno. Es lógico. Punto y se acabó. Pero bueno, tiene 19 años.

California, rest in peace
Simultaneous release
California, show your teeth
She’s my priestess, I’m your priest


El dolor de espalda se me ha quitado. Ahora me llamaron de CONCRA para decirme que hay un masajista disponible. Una de mis fantasías es que fuera el muchacho del frente, el que tiene el mohawk. Me lo imagino vestido, con camisa de manga corta y troussers blancos, bien peinadito su mohawk, sacándome el odio para afuera a fuerza de reiki, shiatsu y masaje sueco, haciéndome macho con sus manos de hombre varonil, y medio pipón cervecero que tanto adoro en los hombres de aquí.

Who knew the other side of you
Who knew what others died to prove
Too true to say goodbye to you
Too true to say say say


Chileo con la canción nueva de los Red Hot Chili Peppers, dejándola en mi computadora una y otra vez, haciéndola mía, y haciéndome uno con esta ciudad perdida, jodida por gente desconsiderada que no piensa en el que está al lado, dándome cuenta de que el país está jodido por culpa de nosotros en nuestros propios hogares, que no importa si en casa somos una cosa, y en la calle somos “proper”, esas energías jodidas se cuelan por debajo de la puerta de las casas y salen a cagarse en el país.

Push the fader, gifted animator
One for the now and eleven for the later

Never made it up to Minnesota
North Dakota man was a gunnin’
For the quota

Down in the Badlands
She was saving the best for last

It only hurts when I LAUGH
Gone too fast

California, rest in peace
Simultaneous release
California, show your teeth
She’s my priestess, i’m your priest

2 comments:

Joel said...

Tienes razón en que hay cosas (en cuanto a la consideración) que ni se discuten, porque se supone que estén dadas o que sean ovbias; pero hay gente que viven en la nube. Seguramente es un hijo único, añoñao. jaja. Y con eso no quiero decir que todos los hijos únicos sean así, tengo amigos muy buenos que no tienen hermanos... Anyway, lo otro que quería decir es que sé que tener 19 es parte de que sea así, inmadurez, pero... repito, era un spoiled child. No todos los diecinueveños son desconsiderados.

Las canciones hacen tanto en el cerebro. ah. emocionante

Rodrigo said...

Hombre, que buenas letras... y eso que entré aquí por casualidad, buscando una ecuación.